Valores
VIDA
El derecho a la vida es el primer derecho humano, sin el cual ninguno de los otros puede ser protegido o incluso concebido. Nuestro objetivo es el de defender el derecho a la vida de cada persona, desde la concepción hasta la muerte natural. A menudo, el pensamiento colectivo dominante explota las dramáticas condiciones de existencia (por ejemplo, el aborto y la eutanasia) y  proponer un derecho efímero a la autodeterminación (de la mujer, los enfermos terminales). Sin embargo, no existe un estándar internacional para justificar el aborto, la eutanasia, las formas modernas de esclavitud por razones sexuales de niños y mujeres, o el comercio de personas y órganos humanos. Todo esto da lugar a categorizar algunas vidas humanas como "indigna de vivir" y por lo tanto como eliminado, y también a menudo es la manera más simplista para que un Estado incapaz de llevar a cabo sus funciones, incluyendo la de cuidar a los más débiles ( los enfermos, las madres en dificultad). Nuestra defensa de la vida implica la protección de los derechos de los más débiles, con la firme creencia de que no hay vidas indignas. En pleno respeto de los derechos del niño, promovemos el derecho a la paternidad y la maternidad de los niños.

FAMILIA
Consideramos que la familia es la célula básica de la sociedad, un lugar fundamental para el desarrollo cultural, educativo e intelectual del individuo y una para la comunidad un recurso inestimable  en su papel de asistencia material y moral para con el individuo. La familia es también un poderoso factor de desarrollo social y cohesión de la comunidad para la democracia: la estabilidad del matrimonio resulta ser un elemento necesario para la creación de un comportamiento positivo y bueno a nivel comunitario. La familia está formada por la unión de un hombre y una mujer sólo porque, para cumplir con su función social, debe representar un enlace estable, exclusivo y abierto a la vida. La Igualdad de formas insanas de afectividad privada homosexuales y la institución familiar marca una regresión inaceptable en términos de desarrollo civil y social de las naciones.

LIBERTAD RELIGIOSA
La libertad religiosa a menudo se concibe como la mera posibilidad "negativa" de ejercer la adoración en privado. En nuestra opinión (y de acuerdo con el derecho internacional y los derechos humanos), debe asegurarse de que todas las religiones tengan la oportunidad de contribuir a la pluralidad democrática con sus propias propuestas en el discurso público. La democracia debe ser laica, lo que significa que deben garantizar mecanismos políticos neutros con las religiones, pero no debe ser secular, que no puede y no debe excluir a los creyentes y sus creencias en el debate político. La libertad de opinión y de expresión debe expresarse también en la protección concreta de las sensibilidades éticas y religiosas de cada uno, como en el caso de la objeción de conciencia. En la actualidad hay grandes preocupaciones sobre la "reducción" del derecho humano a la libertad religiosa en diferentes formas, más o menos violentas, en todos los países del mundo.

LIBERTAD DE EDUCACIÓN
Entidades no estatales que proporcionan un servicio de formación y de la educación deben considerarse un valor añadido para la sociedad, ya que contribuyen a una visión plural de la misma y que los padres puedan elegir el mejor enfoque educativo para sus hijos. El derecho y el deber de educar y formar son primordialmente de los padres y las familias, según lo previsto en el grupo de los derechos humanos reconocidos internacionalmente. Los padres tienen la oportunidad de ejercer estos derechos directamente o mediante el uso de las instituciones educativas públicas estatales y no estatales, incluyendo la "educación en casa". Un pleno respeto a la libertad de enseñanza y el derecho de los padres y el deber también debe incluir nuevas formas de objeción de conciencia (como en el caso de las enseñanzas relacionadas con la ideología de género) y el eventual reconocimiento de esta libertad de conciencia.